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Ingeniería de Control Ciberfísico Multi-IA
RAPTOR-MultiAI™ es una arquitectura de control ciberfísico en tiempo real que coordina varias inteligencias artificiales especializadas sobre un modelo del mundo compartido, pondera su fiabilidad y las fusiona en un único comando. Toda acción física permanece bajo la supervisión y la autoridad decisoria de un operador humano.
Estado de la propiedad intelectual
Patente Provisional USPTO n.º 63/999,217
Solicitante y titular de la PI: ONMAKE S.R.L. · Inventor y CEO: Massimiliano Tulli · Patent Pending
Toda la arquitectura se apoya en cuatro decisiones de diseño que definen su identidad y la distinguen de los sistemas de control basados en un único modelo: la pluralidad de las inteligencias, la gobernanza tecnológica, el dinamismo de la adaptación y la decisión humana presente en todos los procesos.
01
El control no se confía a un único modelo, sino a un conjunto de módulos de IA especializados que analizan en paralelo distintos dominios del mismo escenario: detección, clasificación, predicción de trayectorias, comportamiento colectivo, condiciones ambientales, energía, optimización de la actuación. Cada módulo trabaja sobre el mismo estado global compartido y ninguno posee el control absoluto.
Un orquestador supervisor asigna a cada módulo un peso de confianza dinámico que refleja la fiabilidad estimada de sus resultados en las condiciones operativas del momento. El motor de fusión decisoria combina los comandos candidatos en uno solo, en el que los módulos más fiables pesan más. Es lo contrario de un sistema con un único punto de fallo: si un módulo se degrada, los demás lo compensan.
03
La gobernanza de RAPTOR no es un documento de intenciones escrito junto al sistema: es un conjunto de mecanismos técnicos que condicionan el comportamiento de la arquitectura. La cadena decisoria está separada por construcción en generación, agregación y autorización; los umbrales que establecen qué puede ejecutarse de forma autónoma y qué requiere aprobación son parámetros configurables del sistema, no prácticas organizativas; el registro de cada ciclo de decisión es una función de la arquitectura, no un trámite posterior.
Esto tiene una consecuencia práctica: las propiedades que la arquitectura declara son verificables. Puede inspeccionarse qué módulos contribuyeron a una decisión, con qué peso, sobre qué datos sensoriales y con qué margen de incertidumbre. Es la diferencia entre afirmar que un sistema está bajo control y construirlo de modo que el control sea una propiedad estructural suya, reconstruible después por quien debe responder de ella.
04
Nada en la arquitectura queda fijado de una vez por todas. Los pesos de confianza asignados a los módulos no son parámetros estáticos calibrados en el diseño, sino valores actualizados de forma continua según las condiciones ambientales del momento, la calidad de los datos sensoriales disponibles, el rendimiento observado y la validación cruzada entre las salidas de los módulos. Un módulo que en cierta situación es la fuente más fiable puede volverse marginal cuando cambian las condiciones.
Lo mismo vale para la configuración operativa: el orquestador activa y desactiva módulos según el contexto, para no consumir recursos de cálculo cuando el análisis completo no es necesario, y regula el equilibrio entre componente predictiva y reactiva en función de la certeza de los modelos y de la volatilidad del escenario. La arquitectura se reconfigura mientras opera, y esa adaptación continua es lo que le permite mantenerse estable cuando cambia el ritmo operativo.
02
La arquitectura genera comandos que modifican el mundo físico. Por eso la cadena decisoria está separada deliberadamente en tres momentos distintos: los módulos de IA generan las propuestas, el motor de fusión las agrega, el orquestador con supervisión humana las autoriza. Las decisiones críticas, en particular las que implican un empeño, requieren la autorización explícita de un operador autorizado.
La supervisión no es una capa añadida después: está integrada en toda la arquitectura, mediante umbrales de autorización configurables, un cuadro operativo común que mantiene al operador consciente de la situación, la posibilidad de intervenir y revocar una decisión automática, y un registro completo de cada ciclo de decisión, desde las entradas sensoriales hasta las salidas de los módulos, los pesos de fiabilidad, los cálculos de fusión y el comando final, como base para el análisis, la validación y la responsabilidad.
La disponibilidad de drones económicos, enjambres coordinados y sistemas de misiles cada vez más sofisticados ha cambiado la naturaleza de las amenazas a infraestructuras críticas, instalaciones, redes de transporte y zonas habitadas. Los sistemas tradicionales se diseñaron para contrarrestar un número limitado de blancos de alto valor; hoy un adversario puede saturar una defensa puntual con muchos objetos de bajo coste coordinados entre sí.
La dificultad se multiplica por la diversidad de perfiles: tamaño, velocidad, sección radar, firma térmica y comportamiento de vuelo varían enormemente. Algunas amenazas emplean maniobras evasivas, enmascaramiento del terreno o contramedidas electrónicas. La niebla, la lluvia, el polvo, el humo, la oscuridad y la turbulencia atmosférica degradan aún más el rendimiento de cada modalidad sensorial.
El mismo patrón se encuentra, con otros nombres, en la automatización industrial y en las operaciones remotas: muchas variables simultáneas, condiciones que cambian deprisa, entornos donde el error tiene un coste físico inmediato y donde a menudo el operador humano no puede estar presente.
La conclusión de diseño es la misma en los tres casos: hace falta una arquitectura capaz de procesar simultáneamente varias modalidades sensoriales, analizar distintas dimensiones del problema con módulos de IA especializados y generar una respuesta coordinada en tiempo real, sin dejar de ser gobernable.
Un modelo único, por sofisticado que sea, sigue siendo un compromiso entre dominios heterogéneos y un único punto de fallo. La orquestación distribuye tanto el riesgo como la especialización.
Control de IA con modelo único
Orquestación RAPTOR Multi-IA
RAPTOR se organiza como un sistema de control ciberfísico por capas, recorrido por un ciclo continuo: percibir, analizar, decidir, actuar. Las capas se agrupan en tres momentos lógicos, cada uno con una función precisa e interfaces definidas hacia los demás, de modo que cada parte pueda desarrollarse y validarse por separado sin comprometer el conjunto.
01
El primer momento convierte el mundo físico en una representación utilizable. La capa sensorial recoge datos de una red heterogénea de dispositivos elegidos para cubrir modalidades físicas complementarias: radar de barrido electrónico, que aporta distancia, azimut, elevación y velocidad Doppler sobre varios blancos simultáneos; LiDAR de alta resolución para cartografía tridimensional con precisión centimétrica; cámaras electroópticas e infrarrojas térmicas para la identificación visual de día y de noche; sensores acústicos, especialmente eficaces frente a amenazas a baja altura; detectores de radiofrecuencia para caracterizar las señales de comunicación y telemetría emitidas; instrumentos de medida ambiental para temperatura, humedad, presión, viento y visibilidad.
Esta diversidad no es redundancia superflua, es la condición de la robustez: cuando la niebla o el polvo degradan los sensores ópticos, el radar y el infrarrojo siguen aportando seguimiento; cuando el radar sufre interferencia electromagnética, las modalidades acústica y óptica mantienen la conciencia de la situación. El subsistema de fusión integra después esas señales mediante algoritmos de correlación multiespectral que resuelven las incoherencias entre modalidades, reducen estadísticamente la incertidumbre de medida y asocian detecciones de sensores distintos al mismo objeto físico, produciendo trazas coherentes y persistentes incluso en entornos saturados.
El resultado confluye en el estado global del sistema, la estructura de datos compartida que es el verdadero centro de la arquitectura. Allí se mantienen los objetos detectados con posición, velocidad, aceleración, clasificación y nivel de confianza; los mapas ambientales de alta resolución; los parámetros persistentes de calibración y alineación de los sensores; el estado de los recursos de cálculo y de ancho de banda; el estado térmico y energético de los subsistemas; y el cuadro operativo común destinado al operador. Lo decisivo es que todos los módulos de IA leen de esa misma representación: eso impide valoraciones contradictorias entre inteligencias que, de otro modo, razonarían sobre fotografías distintas de la realidad.
02
En el segundo momento se concentra la originalidad de la arquitectura. Sobre el estado global compartido operan en paralelo varios módulos de IA, cada uno especializado en un dominio distinto del problema, cada uno desarrollable, entrenable y validable con independencia de los demás. Ninguno tiene voz decisiva: todos producen un análisis y un comando candidato que refleja su propia perspectiva especializada.
Sobre ellos opera el orquestador supervisor, que constituye una verdadera capa de metacontrol y no un simple recolector de resultados. Asigna a cada módulo un peso de confianza actualizado de forma continua según las condiciones ambientales, la calidad de los datos sensoriales disponibles, el rendimiento histórico observado y la validación cruzada entre las salidas de los distintos módulos. Activa y desactiva módulos según el contexto, para no consumir recursos de cálculo cuando el análisis completo no hace falta. Regula el equilibrio entre componente predictiva y reactiva. Y compone, mediante arbitraje ponderado, las recomendaciones contradictorias.
El motor de fusión decisoria cierra el momento: recoge los comandos candidatos de los módulos activos y calcula el comando unificado como su combinación ponderada, en la que los módulos más fiables en las condiciones actuales contribuyen proporcionalmente más. Los pesos se normalizan para sumar uno, de modo que el resultado sea una integración equilibrada de todas las contribuciones y no el predominio arbitrario de una de ellas.
03
El tercer momento lleva la decisión al mundo físico y es el punto donde la arquitectura asume su responsabilidad de diseño. La capa de actuación ejecuta el comando unificado a través de los mecanismos previstos por el escenario, manteniéndose independiente del hardware concreto; la realimentación de la ejecución, es decir resultados, consumo energético, medidas térmicas y estado mecánico, vuelve al estado global y alimenta la adaptación continua de la estrategia de control, cerrando el ciclo.
La capa de red distribuida permite que varios nodos autónomos operen de forma coordinada sobre áreas geográficas extensas, cada uno con su estado local y todos contribuyendo a uno compartido, con la capacidad de seguir funcionando de forma autónoma si se pierde el enlace y de reconciliar el estado al restablecerse.
Atravesando todas estas capas se encuentra la interfaz de supervisión humana. No es el último eslabón de una cadena, sino una capa transversal que acompaña a toda la arquitectura: define los umbrales de autorización, mantiene al operador consciente mediante el cuadro operativo común, permite la intervención y la revocación, y registra íntegramente cada ciclo de decisión. Es la capa que hace que la actuación sea gobernada y no meramente automática.
El núcleo de RAPTOR es un ciclo continuo de alta frecuencia que integra una componente predictiva y otra reactiva. La componente predictiva anticipa estados futuros y genera señales de compensación antes de que el cambio se observe directamente; la reactiva mantiene la respuesta directa sensor-actuador para los sucesos imprevistos. La proporción entre ambas la ajusta dinámicamente el orquestador según la certeza de los modelos predictivos y la volatilidad del escenario.
El ciclo de control puede operar en escala de microsegundos o milisegundos según la plataforma de cálculo, la configuración sensorial y la implementación concreta.
Cada módulo está diseñado para analizar un dominio específico del entorno operativo y puede desarrollarse, validarse y actualizarse de forma independiente. Ningún módulo posee el control absoluto: todos contribuyen en paralelo a resolver el problema ciberfísico.
Identifica los objetos presentes en el entorno con técnicas de visión por computador y análisis multiespectral. Distingue las categorías de amenaza de las entidades no hostiles, como aves, fenómenos atmosféricos y aeronaves civiles, aplicando modelos que integran rasgos cinemáticos, térmicos, electromagnéticos y morfológicos.
Estima el movimiento futuro combinando modelos cinemáticos clásicos y algoritmos de aprendizaje automático. Para trayectorias balísticas o lineales, la extrapolación cinemática ofrece predicciones fiables a corto plazo; para comportamientos no balísticos, como maniobras evasivas, cambios bruscos de rumbo o patrones de coordinación, emplea arquitecturas neuronales recurrentes capaces de aprender las dependencias temporales observadas.
Analiza el comportamiento colectivo de grupos de objetos para reconocer patrones de coordinación, estructuras de formación y comportamiento de amenaza colectiva. Aporta una valoración de nivel estratégico que el seguimiento de blancos individuales no puede captar.
Analiza las condiciones atmosféricas, la propagación electromagnética y otros factores que afectan tanto al rendimiento de los sensores como a la precisión de la actuación, generando predicciones probabilísticas de su evolución en horizontes cortos.
Vigila y optimiza la asignación de recursos energéticos, en particular para los subsistemas de actuación de alto consumo, equilibrando capacidad operativa, reservas disponibles y límites térmicos.
Afina los parámetros de actuación para maximizar el rendimiento dentro de los límites físicos y operativos, incorporando la realimentación en tiempo real del subsistema de actuación para adaptar continuamente la estrategia de control.
El orquestador supervisor es lo que distingue a RAPTOR de un mero conjunto de módulos independientes. No se limita a recoger resultados: gobierna activamente su funcionamiento.
Evalúa de forma continua la confianza y la solvencia de cada módulo según las condiciones ambientales, la calidad de los datos sensoriales y el rendimiento histórico.
Habilita o deshabilita módulos según el contexto operativo, preservando recursos de cálculo cuando el análisis completo no es necesario.
Regula la proporción entre anticipación y reacción para mantener la estabilidad del control al variar el ritmo operativo.
Concilia recomendaciones contradictorias de distintos módulos mediante arbitraje ponderado.
El motor de fusión recoge los comandos candidatos producidos por cada módulo activo y calcula el comando final como combinación ponderada: los módulos considerados más fiables en las condiciones actuales contribuyen proporcionalmente más. Los pesos se normalizan para que su suma sea uno, de modo que el comando resultante represente una integración equilibrada de todas las contribuciones. No son parámetros fijos: se actualizan de continuo con la evaluación de fiabilidad en tiempo real.
El resultado es un comportamiento robusto incluso cuando algunos módulos atraviesan una fase de rendimiento degradado, por límites de los sensores, condiciones ambientales adversas o casos fuera de su distribución de entrenamiento. Los módulos temporalmente menos fiables reciben de forma automática menor influencia sobre el comando final.
02 (Decisión humana en todos los procesos
RAPTOR está concebido como sistema defensivo y de control, no como sistema de armas autónomo. La autoridad sobre las decisiones críticas sigue siendo humana, y la arquitectura está construida para que eso sea estructuralmente cierto y no solo declarado. La gobernanza no es una política escrita junto al sistema: es una capa de la arquitectura, con mecanismos propios y consecuencias verificables sobre cómo se comporta el sistema.
Las decisiones críticas, en particular las que implican la autorización de un empeño, requieren la aprobación humana explícita antes de la ejecución. La arquitectura admite umbrales de autorización configurables que establecen qué decisiones pueden ejecutarse de forma autónoma y cuáles no.
El operador mantiene una conciencia continua de la situación mediante el cuadro operativo común sintetizado en el estado global: puede observar el rendimiento del sistema, examinar los resultados de cada módulo, verificar la lógica de la fusión decisoria y revocar una decisión automática cuando lo considere necesario.
Para cada ciclo de decisión la arquitectura registra las entradas sensoriales, los resultados de los módulos, los pesos de fiabilidad, los cálculos de fusión y el comando final. Esa trazabilidad sostiene el análisis posterior, la validación del sistema y la conformidad con los marcos de gobernanza aplicables a los sistemas autónomos.
RAPTOR es un marco de control independiente del hardware. El subsistema de actuación puede incorporar mecanismos distintos según el escenario: emisores de energía dirigida, sistemas de dirección de haz con óptica adaptativa para la compensación atmosférica, sistemas de apuntamiento de barrido electrónico, actuadores robóticos para la orientación de plataformas y sensores. La realimentación de la actuación, es decir resultados, consumo energético, medidas térmicas y estado mecánico, vuelve al estado global y alimenta la adaptación continua de la estrategia de control.
RAPTOR no nace aislado. Deriva de la experiencia acumulada por ONMAKE con LINKALL™ (Cognitive Multi-AI Unified Interaction System, solicitud de patente provisional USPTO n.º 63/927,664), la arquitectura con la que abordamos por primera vez el problema de hacer cooperar varias inteligencias artificiales heterogéneas manteniendo un estado compartido coherente, protocolos de interacción definidos y una cadena de responsabilidad reconstruible.
LINKALL aborda ese problema en el plano cognitivo y de gobernanza: coordinar varios sistemas de IA a través de fronteras organizativas, con gestión unificada del estado y marcos de responsabilidad. RAPTOR lleva sus principios allí donde las decisiones no se quedan en información sino que se convierten en efecto físico en tiempo real, y añade lo que ese salto exige: fusión sensorial multiespectral, ponderación dinámica de la fiabilidad, ciclo de control predictivo-reactivo y una capa de actuación gobernada. Es la misma idea de fondo, que ninguna inteligencia única decide sola y que la coordinación es a su vez un objeto diseñado, aplicada al mundo ciberfísico.
Las dos arquitecturas siguen siendo complementarias y pueden operar juntas: la combinación produce un enfoque de sistema de sistemas en el que la coordinación multi-IA opera dentro de una envolvente de gobernanza estructurada, con el control operativo de RAPTOR y la capa de responsabilidad de LINKALL.
El motor de orquestación y fusión decisoria sigue siendo el mismo. Cambian los módulos sensoriales conectados, el modelo ciberfísico poblado, las restricciones operativas y los sistemas de actuación. Esa separación entre núcleo y adaptación de dominio es lo que hace la arquitectura escalable, de la instalación pequeña a la gran planta y hasta los entornos donde el operador humano no puede estar físicamente presente.
Qué cambia de un dominio a otro
Radar, LiDAR, EO/IR, RF y acústica en defensa; visión 3D, vibración, térmica, gas y presión en industria; imagen óptica y térmica, radar, sensores ambientales y telemetría en el espacio.
Contextos urbanos, rurales, marítimos, aéreos y fronterizos; fábricas, plantas, almacenes y emplazamientos remotos; órbita, superficie planetaria, vacío, temperaturas extremas y radiación.
Amenazas hostiles y ataques asimétricos; fallos de equipo, incidentes de seguridad, paradas y calidad; latencia elevada, pérdida de enlace, degradación de componentes.
Sistemas de intercepción, guerra electrónica y plataformas no tripuladas; brazos robóticos, AGV, válvulas y controles de proceso; propulsores, manipuladores robóticos, instrumentos y cargas útiles.
Proteger vidas y bienes; operar con seguridad, con mayor continuidad y calidad; completar la misión y traer de vuelta los datos.
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Detectar. Clasificar. Predecir. Responder. Proteger.
La aplicación principal para la que se concibió la arquitectura es la protección de infraestructuras territoriales, instalaciones críticas y población civil frente a amenazas aéreas dinámicas: aeronaves no tripuladas, enjambres coordinados, misiles y otros objetos hostiles. El sistema está concebido como arquitectura de respuesta defensiva coordinada.
En configuración fija proporciona vigilancia continua y capacidad defensiva alrededor de bienes de alto valor: aeropuertos, centrales de generación de energía, plantas de tratamiento de aguas, centros de datos, edificios gubernamentales e instalaciones militares. En configuraciones de defensa urbana, la arquitectura debe operar en entornos con gran densidad estructural, líneas de visión limitadas y presencia de población civil.
Para la vigilancia de fronteras y el seguimiento de grandes áreas, la configuración en red distribuida permite cubrir regiones geográficas amplias mediante varios nodos coordinados; las configuraciones asistidas por satélite pueden ampliar el alcance de detección aportando observación orbital a la cadena de fusión sensorial. La modularidad y las interfaces de mando remoto permiten además despliegues temporales, por ejemplo para la seguridad de grandes eventos públicos o encuentros diplomáticos.
La arquitectura se dirige a organismos de investigación de defensa, entidades y organizaciones gubernamentales y alianzas de seguridad colectiva, en particular en contextos más expuestos a amenazas asimétricas de drones y sistemas de misiles.
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De la célula robótica única a la gran planta donde el ser humano no puede operar.
El mismo marco cognitivo, aplicado al control industrial complejo, genera un gemelo digital del sistema: un modelo vivo y coherente con la física de la planta, sus activos y sus procesos. RAPTOR orquesta vehículos de guiado autónomo, brazos robóticos, inspección de calidad y mantenimiento predictivo manteniendo una vista unificada sobre personas, máquinas, procesos y decisiones.
La escala es la clave: la misma arquitectura gobierna una célula robótica autónoma, una línea de producción conectada, una flota coordinada de AGV y cobots, y una planta de gran tamaño con zonas de riesgo donde la presencia humana está limitada o excluida. El objetivo declarado no es sustituir al operador, sino sacarlo de las áreas peligrosas dejándole la supervisión.
La seguridad de las personas en el trabajo es uno de los resultados más directos. RAPTOR permite alejar al operador de las zonas peligrosas dejándole el control: áreas con atmósferas explosivas o tóxicas, espacios confinados, instalaciones a alta temperatura o bajo presión, células robóticas en movimiento, trabajos en altura. Donde la presencia física sigue siendo necesaria, la percepción multisensor vigila en tiempo real la proximidad entre personas y máquinas, reconoce comportamientos anómalos y condiciones de riesgo, e interviene con ralentizaciones, enclavamientos y paradas antes de que la situación se agrave, integrándose con los sistemas instrumentados de seguridad ya presentes en la planta.
En el plano organizativo, el registro completo de cada ciclo de decisión produce una trazabilidad útil para la prevención: permite reconstruir los sucesos que precedieron a un cuasi accidente, identificar las condiciones recurrentes que generan riesgo y documentar las medidas adoptadas. La misma lógica que gobierna la actuación, con la decisión humana presente en todos los procesos, actúa aquí como garantía de que la automatización no toma atajos a costa de la seguridad.
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Autonomía donde el ser humano no puede estar.
Es el dominio donde las restricciones se vuelven extremas y donde, por eso mismo, la arquitectura muestra con más claridad su razón de ser: latencias de comunicación elevadas e intermitentes, entornos hostiles con radiación, polvo, oscilaciones térmicas y vacío, instalaciones no atendidas, imposibilidad material de una intervención humana inmediata. Un comando enviado desde tierra puede llegar cuando la situación que lo motivó ya ha cambiado. Aquí la orquestación multi-IA no es una optimización del rendimiento, sino la condición para que la misión pueda continuar.
El vuelco respecto a los otros dos dominios es nítido. En defensa e industria la supervisión humana es continua y la autonomía local sirve para sostener el ritmo de los acontecimientos; en el espacio la supervisión humana sigue siendo plena sobre la intención, los objetivos y las restricciones de la misión, pero la ejecución debe poder avanzar aun sin enlace. La arquitectura responde desplazando la frontera, no eliminándola: el operador define qué puede decidir el sistema por sí solo y dentro de qué límites, el sistema decide localmente dentro de ese perímetro, y cada decisión tomada de forma autónoma queda registrada y es reconstruible para la revisión posterior. Es la misma separación entre generación, agregación y autorización, aplicada a otra escala temporal.
Las aplicaciones directas del núcleo son numerosas. Las operaciones orbitales abarcan la coordinación de satélites y constelaciones, la gestión de actitud, la navegación, el retransmisión de comunicaciones y la optimización de los recursos energéticos de a bordo. Las operaciones en superficie planetaria incluyen la coordinación de varios rovers, la planificación de rutas sobre terreno no cartografiado, la evitación de obstáculos y la manipulación robótica para muestreo, montaje y reparación. La vigilancia continua del estado de salud de las plataformas, con detección de anomalías y estimación de la degradación de componentes, permite intervenir antes de que un fallo comprometa la misión, en un contexto donde no cabe el mantenimiento físico.
Existe además el camino inverso, que devuelve el espacio a los otros dos dominios: la integración de los sistemas de observación orbital en la cadena de fusión sensorial. Imágenes de satélite en tiempo real, datos de radar de apertura sintética y detección infrarroja desde el espacio pueden alimentar el modelo del mundo compartido, ampliando el alcance de detección mucho más allá de los sensores terrestres y aportando una capacidad de alerta temprana que ninguna instalación en tierra puede ofrecer por sí sola. Es una de las direcciones de investigación explícitas de la arquitectura y uno de los puntos donde la colaboración con operadores del sector espacial crea valor en ambos sentidos.
ONMAKE S.R.L. está registrada en ESA-STAR, el sistema de la Agencia Espacial Europea, y participa en las licitaciones de la ESA. La empresa dispone además del código PIC Horizon Europe 879272506 para los programas de investigación de la Unión Europea.
Los temas en los que trabaja la arquitectura coinciden con cuestiones abiertas en los programas espaciales europeos: autonomía decisoria en condiciones de latencia elevada, orquestación de varios sistemas de inteligencia artificial con supervisión humana estructurada, trazabilidad y verificabilidad de las decisiones autónomas. ONMAKE está disponible para participar como socio tecnológico en consorcios de investigación y candidaturas conjuntas, aportando la arquitectura y su acervo de patentes.
RAPTOR admite un despliegue distribuido en el que varios nodos autónomos operan dentro de una red coordinada. Cada nodo mantiene un estado local derivado de los sensores de que dispone y de sus propios parámetros de realimentación, y opera de forma autónoma en su área de cobertura contribuyendo al mismo tiempo a un estado global compartido.
Cuando un nodo pierde el enlace con la red, sigue operando de forma independiente con sus propios datos sensoriales y sus módulos de IA. Al restablecerse la comunicación, el estado distribuido se reconcilia y se mantiene la coherencia del sistema.
Los nodos intercambian trazas de blancos, evaluaciones ambientales e información de estado del sistema a través de varios canales de comunicación complementarios, elegidos para que el fallo o la interferencia de uno no interrumpa la coordinación. La comunicación por satélite aporta conectividad de amplio alcance para la coordinación entre nodos geográficamente distantes, hasta cubrir regiones extensas; la dorsal de fibra ofrece enlaces de alto ancho de banda y baja latencia donde los despliegues son densos y la infraestructura lo permite; la red mallada de radiofrecuencia garantiza una comunicación inalámbrica resiliente, con caminos redundantes que mantienen la conectividad incluso cuando se interrumpen enlaces individuales; todos los canales operan sobre enlaces de datos cifrados que garantizan la integridad y la confidencialidad de la información intercambiada.
Esta arquitectura permite responder de forma coordinada a amenazas que atraviesan varias zonas de cobertura: un blanco seguido por un nodo sigue estándolo cuando entra en el área de otro, sin pérdida de continuidad y sin que la decisión tenga que remontar a un centro único, que sería a su vez un punto de fallo.
RAPTOR-MultiAI™ es una arquitectura patentada en desarrollo. ONMAKE está evaluando propuestas de asociación con empresas tecnológicas de primer nivel en Europa, Estados Unidos y Canadá, y con organismos de investigación e instituciones interesados en el control ciberfísico multi-IA gobernado. El objetivo es llevar la arquitectura de la definición patentada a la realización sobre el terreno, junto a quienes poseen las competencias industriales y los dominios de aplicación complementarios.
Qué aporta ONMAKE
Formas de colaboración
Qué buscamos en un socio
Fabricantes e integradores de radar de barrido electrónico, LiDAR, sistemas electroópticos e infrarrojos térmicos, sensórica acústica y de radiofrecuencia. La calidad de la fusión multiespectral depende de cuán a fondo se conozcan los sensores: características de ruido, comportamiento ante la degradación, latencias y formatos nativos. Es la capa donde la competencia de quien construye el hardware entra directamente en la calidad de la decisión.
Hardware de altas prestaciones para inferencia en tiempo real, en configuraciones edge, móviles y embarcadas, con límites estrictos de potencia, disipación térmica y determinismo temporal. Hacer convivir varios módulos de IA en una misma plataforma con garantías de ciclo es un problema de ingeniería de sistemas antes que de modelos.
Sistemas de apuntamiento y dirección de haz, óptica adaptativa, plataformas robóticas, manipuladores y vehículos autónomos. Aquí el comando unificado se convierte en movimiento físico: interfaces, dinámica de respuesta, límites mecánicos y seguridad funcional definen qué puede pedir realmente la arquitectura a la actuación.
Actores industriales e institucionales del sector, organismos de investigación de defensa y organizaciones gubernamentales, para la validación de requisitos operativos, la definición de reglas de empeño y vías estructuradas de experimentación. Lo que buscamos aquí es el conocimiento del contexto real de empleo, de los límites normativos y de los procedimientos de autorización.
Fabricantes de maquinaria, integradores de sistemas y usuarios finales con instalaciones complejas, procesos continuos o zonas de alto riesgo. Nos interesan en especial los contextos donde la presencia humana ya está limitada por razones de seguridad, porque son aquellos en los que la orquestación multi-IA con supervisión remota produce el beneficio más inmediato y medible.
Operadores de satélites, empresas de robótica espacial y organismos de investigación que trabajan en autonomía, misiones de alta latencia y operaciones en entornos no atendidos. Es el dominio que pone a prueba con mayor severidad la capacidad de la arquitectura de decidir localmente y de responder después por las decisiones tomadas.
Las solicitudes de documentación técnica detallada se tratan de forma confidencial, previa evaluación y acuerdo de confidencialidad.
Multi-Artificial-Intelligence Control Architecture for Real-Time Cyber-Physical Systems
USPTO Provisional Patent Application No. 63/999,217 · Patent Pending
Cognitive Multi-AI Unified Interaction System
USPTO Provisional Patent Application No. 63/927,664 · Patent Pending
Solicitante y titular: ONMAKE S.R.L., startup innovadora, Piazza Giuliano della Rovere 8, 00121 Roma, Italia. Inventor: Massimiliano Tulli, CEO y Director Técnico. PIC Horizon Europe: 879272506.
Las líneas de desarrollo hacia las que debe evolucionar la arquitectura, y en las que la colaboración con socios tecnológicos y de investigación resulta más relevante.
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Extender la orquestación multi-IA a redes de cientos o miles de nodos coordinados plantea problemas relevantes de gestión del estado distribuido, ancho de banda de comunicación y algoritmos de consenso. La investigación se dirige a mecanismos de fusión distribuida eficientes, capaces de mantener la calidad decisoria reduciendo el tráfico de coordinación.
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La degradación de los sensores y la interrupción de las comunicaciones son condiciones operativas, no excepciones. Las direcciones incluyen mecanismos de degradación gradual, robustez adversarial frente a suplantación e interferencia deliberadas, redes neuronales informadas por la física para el modelado ambiental y sensado cuántico para aumentar la sensibilidad de detección.
03
Siguen entre los mayores desafíos para sistemas capaces de generar efectos físicos: métodos de verificación formal de las cadenas decisorias multi-IA, mecanismos de explicabilidad que permitan al operador comprender por qué se tomó una decisión, y marcos internacionales de gobernanza para los sistemas defensivos autónomos.
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Imágenes de satélite en tiempo real, radar de apertura sintética y detección infrarroja desde el espacio integrados en la cadena de fusión, para ampliar el alcance de detección y ofrecer una alerta temprana complementaria a los sensores terrestres.
05
La eficiencia es determinante para plataformas móviles o desplegadas en vanguardia, con presupuestos de potencia limitados: eficiencia de la inferencia, procesamiento adaptativo que asigna recursos de cálculo según la urgencia, y estrategias de control conscientes del consumo.
Es una arquitectura de control propia, objeto de una solicitud de patente provisional en la USPTO. Representa el marco técnico y de ingeniería de ONMAKE para el control ciberfísico multi-IA. Las implementaciones ilustradas en esta página son visualizaciones conceptuales de posibles escenarios de aplicación y no documentan una instalación operativa.
La cadena decisoria está separada en tres momentos: los módulos de IA generan las propuestas, el motor de fusión las agrega, el orquestador con supervisión humana las autoriza. Las decisiones críticas requieren la aprobación explícita de un operador autorizado, con umbrales configurables, posibilidad de revocación y registro completo de cada ciclo de decisión.
Porque un modelo único es a la vez un compromiso entre dominios heterogéneos y un único punto de fallo. Con varios módulos especializados, cada uno optimizado para su tarea y ponderado dinámicamente por fiabilidad, el deterioro de un módulo lo compensan los demás y cada dominio puede actualizarse sin reentrenar todo el sistema.
El motor de orquestación y fusión decisoria es el mismo. Cambian los módulos sensoriales conectados, el modelo ciberfísico poblado, las restricciones operativas y los sistemas de actuación: amenazas y topografía en defensa, gemelo digital y logística en industria, telemetría y autonomía decisoria en el espacio.
Radar de barrido electrónico, LiDAR de alta resolución, cámaras electroópticas e infrarrojas térmicas, sensores acústicos, sistemas de detección de radiofrecuencia e instrumentos de medida ambiental, además de las señales industriales estándar de PLC, SCADA e IIoT. El subsistema de fusión multiespectral está diseñado para integrar fuentes heterogéneas en una representación unificada.
No. RAPTOR está concebido principalmente como sistema defensivo y como marco general de control ciberfísico. La patente cubre la arquitectura de orquestación multi-IA, no una realización de hardware concreta. La autoridad sobre las decisiones críticas sigue siendo humana por construcción de la arquitectura.
Escribiendo a info@onmake.it. Evaluamos propuestas de investigación conjunta, licencia, codesarrollo y experimentación. La documentación técnica detallada se comparte de forma confidencial, previo acuerdo de confidencialidad.
Buscamos socios industriales, tecnológicos e institucionales para llevar la arquitectura de la definición patentada a la realización sobre el terreno, en los tres dominios de aplicación.
Partner Program • Investigación y Desarrollo • Europa, Estados Unidos, Canadá
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